La innovación es un proceso formal que cuenta con una metodología y herramientas propias, que permiten de una manera estructurada y sistematizada, crear innovaciones. Si preguntamos a dueños de empresas cuál es su manera de innovar, la gran mayoría de las veces nos dirán que van identificando oportunidades de nuevos productos con base a su experiencia del negocio, se les ocurre algo, lo comentan de manera interna, y lo desarrollan poco a poco, insertando en el proceso recursos económicos y humanos en la medida de lo posible.
Actualmente existen muchas estrategias de pensamiento para la generación de nuevos negocios y solución de problemas, que generalmente tienen su fundamento en formas de pensamiento lineal. El design thinking es un proceso creativo basado en la construcción de ideas.
Las propiedades, industrial e intelectual, han representado y representan hoy más que nunca, uno de los bienes intangibles más importantes que puedan existir. Los derechos de autor, la música, artes, literatura y muchos más, pertenecen al campo del capital intelectual, mientras que las patentes, los diseños industriales y los modelos de utilidad, pertenecen a la propiedad industrial.
A menudo me he encontrado con instituciones, personas y “especialistas” que llamándose consultores de negocios, han entrado al campo de la consultoría en innovación, muy en boga en estos días.
A menudo nos encontramos con personas o empresas con ideas novedosas que llaman nuestra atención, y que por su carácter de potencial innovación, nos hace pensar en un gran negocio.
Cualquier empresa reciente o de nueva generación que se precie de ser seria, debe contar como mínimo con un plan de negocios.
Dentro del ámbito de emprendedores y empresas de México, he identificado varios bloques de necesidades comunes que son compartidos de manera independiente o de grupo, por las Emypimes mexicanas.
Uno de los problemas principales con los que me he enfrentado en las industrias en México, ha sido que No existe ninguna cultura de innovación, y que por lo tanto, no hay una planeación de nuevos productos. Por consiguiente el presupuesto asignado es inexistente, aún en planes de negocios de empresas nuevas.
A menudo consideramos a los que copian algo, sin pagar ningún derecho a su creador original, como un copión, pirata, o que se lo fusiló. Sin en cambio, este asunto de la copia tiene varios matices.
Otra parte de la llamada Inteligencia tecnológica, es la Asimilación tecnológica. Dependiendo de la manera en que sea implementada en una Pyme, puede resultar una herramienta estratégica para el desarrollo de la empresa, mucho más inclusive que una patente o una serie de patentes. ¿Pero en qué consiste?
Wednesday, September 1, 2010
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