Mercadotecnia: ¿Qué es el Social shopping?

Mercadotecnia: ¿Qué es el Social shopping? ¿Se terminará algún día el boom social, el de las redes sociales como meras plataformas de ocio? Si nos remitimos a los números, la respuesta es sencilla: aún queda mucho camino por recorrer, sin embargo, ya existen mercados como el estadounidense[1] y el europeo que están experimentando cierta saturación. Condicionante que los está orillando a voltear a nuevos modelos. El social shopping encabeza la lista.

Como su nombre lo dice, la oferta de valor del social shopping o el consumo social pretende otorgar a los usuarios una experiencia a través de una compra en internet, de forma que la transacción, además, contenga una experiencia que facilite la integración del usuario en la red en cuestión.

El ejemplo más evidente es el de las tiendas virtuales que como parte de sus estrategias de relacionamiento empezaron a crear esquemas de vinculación entre sus clientes. Por un lado para fortalecer los lazos con ellos y por otro, para buscar atraer nuevos clientes a partir de incentivos, como hasta la fecha siguen siendo los puntos que se traducen en reputación o privilegios.

A últimas fechas, e impulsados por el hype que actualmente representa Foursquare, que con su tecnología de geolocalización vía la telefonía móvil, se está convirtiendo en un vehículo de mercadeo para los negocios, la tendencia del social shopping es innegable.

Durante las últimas semanas he estado revisando algunos casos. Después de valorar y leer más de una teoría al respecto, concluyo que existen tres modelos:

1.-Social shopping como intermediario: Aquí las empresas o plataformas buscan hacer que sus usuarios se sientan cómodos, generándoles un doble sentido de relevancia y reputación.

Ejemplo: La empresa Groupon,  surgida en la ciudad de Chicago que ofertaba promociones muy agresivas en su página sobre distintos comercios y servicios. La promoción tiene una vigencia de 24 horas y está segmentada por ubicación geográfica. El usuario se inscribe y le genera un cupón, el cual tiene que hacer efectivo en los plazos pactados. Oskar Hjertensson, ex-director de América Latina para Groupon me comentó que la idea, sobre todo, se orientaba a negocios sin mucha capacidad comercial, que con esfuerzos muy particulares pueden darse a conocer en internet y convertir ese impacto en una venta. O lo que es lo mismo,  el establecimiento consigue atraer a un nuevo cliente de forma efectiva, el cliente no sólo adquiere un descuento sino que es parte de una experiencia y Groupon, como intermediario, gana relevancia y reputación con la empresa y el usuario, respectivamente, porque a ambos deja satisfechos.

2.- Social shopping como branding: Aquí las empresas o plataformas buscan hacer que sus usuarios se sientan atraídos para que puedan construir lazos de pertenencia y confianza a través de sus interacciones.

Ejemplo: Lunave es una agencia multimedia con la que Visionaria ha trabajado en distintas ocasiones. Su negocio es el diseño e implementación de campañas digitales. Desde 2003, vienen desarrollando proyectos para plataformas móviles. En 2009 lanzaron Rayuela, un juego  exclusivamente para iPhone y iPod Touch. La aplicación, que es de pago, se descarga en iTunes. Charlé con Óscar Arzamendi y Gil Nava. Los resultados de Rayuela fueron magníficos, no tanto por las ganancias sino por las oportunidades colaterales que les ha permitido generar. Las de 20 mil descargas, sin embargo, no han solventado siquiera, los gastos de producción que conlleva hacer un juego como éste. “Desde el inicio sabíamos que no íbamos a sacar dinero, nuestro objetivo era transmitir las capacidades de la agencia”.

3.-Social shopping como entretenimiento: Aquí las empresas o plataformas buscan hacer que sus usuarios identifiquen el suficiente valor que facilite su integración mediante un distintivo o membresía y que además promueva sus intereses con otros nodos.

Ejemplo: Foursquare, donde compartes los lugares que visitas se apoya en la dinámica tradicional de las redes sociales para construir relaciones comerciales con establecimientos online y offline. Su modelo de negocio se encuentra en los desarrollos corporativos que se traducen en activaciones de marca muy efectivas porque el componente se basa en…”algo divertido”.  Desde 2006, cuando empezó Facebook a destacar y luego hizo lo propio Twitter, se notificó las dificultades que estaban encontrando estos y otros proyectos parecidos, para monetizar su impresionante base instalada de usuarios. Lo que ocurría (y sigue ocurriendo) es que las dinámicas de origen, eran (y  son) sociales. Es decir, personas contra personas. En cambio, Foursquare basa su oferta de valor en una razón, que de entrada, vincula al usuario con un comercio, un establecimiento, un banco.


[1] Pisany, Francis (2010, julio26), Facebook, fatiga y crece, Reforma.com.

Para mantenerte al tanto de notas relacionadas con PyMEs, innovación y tecnología, síguenos en:

Facebook: Axeleratum   Twitter: @AxeleratumPymes

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)