¿Eres víctima o protagonista? (Parte I)

¿Eres víctima o protagonista? (Parte I) ¿Por qué no logramos resultados extraordinarios en el trabajo,
las relaciones, nuestras vidas?

En días pasados, mientras platicaba con mi partner, abordamos el tema: “Los problemas de un vendedor”, tomando como ejemplo a uno de sus vendedores, dichos problemas eran los siguientes: no cubre su cuota, logra todo el proceso de ventas y al final no cierra, siempre llega tarde, no le alcanza lo que gana y está lleno de complicaciones. Dado lo anterior, le pregunte, ¿De quién es el problema?, mi partner me contesto que sin duda, el problema es del vendedor.

La respuesta de mi partner, fue desde una postura de víctima. Para mí era importante no decírselo, sino que él se diera cuenta, entonces le cambie la pregunta: ¿Quien está sufriendo las consecuencias o a quien le impacta lo que al vendedor le pasa? Su respuesta fue la siguiente: “A mí”, a lo cual le enfaticé: “el problema es tuyo” ya que aunque tú no eres causante, estas siendo afectado y te encuentras frente al problema. Al escuchar las preguntas, le cayó el veinte y entendió, como sin ser culpable es responsable. Ante dicho planteamiento, decidió mover al vendedor a otra área, actualmente se desempeña como diseñador interno, con otros horarios y objetivos, demostrando su eficiencia. De esta manera mi partner pudo generar algo distinto.

Si deslindarse del problema actuando como víctima es tan inefectivo, ¿por que las personas operan como víctimas y no como protagonistas? Pareciera ser, que ya estamos todos programados y diseñados de esa manera, lo vemos con los niños quienes son imputables y maestros en declararse inocentes en sus actos. Cuando les preguntamos ¿Quien tiro los juguetes? ¿Quien hizo esto? Entre otros… vemos como inocentemente señala con su dedo a otro lugar o nos dicen “se cayó solo o yo no fui fue mi hermanita”

Dicho fenómeno, está presente todo el tiempo en el trabajo, los partners, amigos con factores como: la junta se alargó, el presupuesto se excedió, no salió el cheque, no logró resultados por culpa del Marketing, contesté la llamada a la mitad de la junta porque me estaban buscando o porque sonó el teléfono, llegué tarde por el trafico, las manifestaciones, etc.  Lamentando y responsabilizando al exterior. La mayoría de las veces la impuntualidad es la falta de compromiso. Si diste tu palabra de llegar a las 11am ¿Por qué llegar después? ¿Que fue más importante en tu vida que preferiste romper con tu palabra y llegar tarde? ¿el tráfico?

Somos expertos para poner la mirada en otro lugar y no responsabilizarnos (responsabilidad = habilidad de responder) y en términos reales estamos mintiendo. No tengo que tomar la llamada, elijo hacerlo, es más fácil culpar al teléfono, de manera inconsciente pensamos que ser responsable es ser culpable y que esto es malo, por lo cual seguramente tendríamos que dar una explicación.

Es cierto que hay tráfico, que Marketing es un área estratégica para las ventas, que contesto e-mails porque es importante, pero la diferencia radica en mi libertad de elegir, el problema es que uno pierde todo el poder de influir positivamente en las situaciones, volviéndonos inconscientes e impotentes para impactar en un resultado, ya sea en el trabajo, la familia o nuestras vidas.

Si no nos vemos como parte del problema, no nos estamos viendo como parte de la solución, esa es la diferencia entre reaccionar y elegir.

Ejemplifico lo anterior en una conferencia que di en el Edo. Quintana Roo  http://www.youtube.com/watch?v=5G1_xrVHVR0

Trataremos un ejemplo práctico de cómo tratar a una víctima o a un protagonista en el siguiente blogpost.

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